27 de julio de 2021

LA CELOSÍA DE LA MEZQUITA-CATEDRAL

 


El Tribunal Supremo ha sentenciado que la celosía que el Cabildo quitó de la Mezquita-Catedral para que pudieran acceder al interior los pasos de las cofradías, es ilegal y que por tanto, deben volver a colocarla como estaba. Ya el ICOMOS de España advirtió en su momento que eso no se podía hacer, pero una vez más el poder civil, en este caso la Consejería de Cultura de la Junta, se doblegó ante el poder de la Iglesia, como es tradición en nuestro país y autorizó la obra. El Alcalde se ha ofrecido a mediar para encontrar una solución que sea buena para todos. Es de alabar su disposición al diálogo, supongo que la solución pasará por cumplir la sentencia y reponer la celosía, eso es lo que se hace cuando una sentencia es firme, cumplirla. Se puede afirmar que el traslado de la carrera oficial al corazón del casco histórico no ha hecho más que crear problemas, no solo a la Mezquita-Catedral, también a los alrededores, aglomeraciones de público en espacios muy reducidos, molestias insoportables para los vecinos y agresiones a la zona monumental, no olvidemos que también el Casco es Patrimonio Mundial. Hace unos días la UNESCO ha retirado la declaración de Patrimonio de la Humanidad a la ciudad británica de Liverpool por alterar la zona del puerto. En los últimos años se ha retirado esa declaración al santuario de Oryx en Omán y al valle del Elba en Dresde. ¿Queremos que también nos lo retire a nosotros? Hace unos años la UNESCO nos sacó la tarjeta amarilla por no cuidar el Casco y nos advirtió del peligro que suponía para su declaración no hacerlo convenientemente. La única solución para la ciudad es respetar y cuidar con esmero nuestros monumentos y nuestras zonas monumentales. Son nuestras joyas. Espero que ese sea el resultado de la mediación.


23 de julio de 2021

LA DEMOCRACIA DE PABLO CASADO

 

Ahora que avanza en la sociedad la concienciación de los crímenes del franquismo y la necesaria reparación a las víctimas que lo padecieron, los neofranquista han contraatacado radicalizando sus ataques. Me refiero no solamente a VOX sino a miembros del Partido Popular, empezando por su Presidente Pablo Casado. La ofensiva se ha desatado con el nuevo proyecto de ley de Memoria Democrática, impulsada por Carmen Calvo, que ha aprobado el gobierno. Es seguro que será mejorada en el debate parlamentario para que salga la respuesta definitiva a una vieja lucha de las asociaciones memorialistas, que justamente vienen demandando, desde hace demasiados años, el reconocimiento por parte del Estado de los crímenes que se cometieron y que se hagan las actuaciones necesarias para rescatar los restos de las víctimas de las fosas comunes. Es un acto de humanidad que sus familiares rescaten sus restos para darle la sepultura que merecen. Cualquier persona con un poco de dignidad y sentimientos vería estas actuaciones como necesarias y de justicia. Han pasado ochenta años de aquella barbarie, demasiado tiempo sin reparar los crímenes que se cometieron de forma impune.


Es increíble que en estos momentos sea necesario volver a reafirmar los valores de la democracia y definir lo que ocurrió en 1936 como un golpe al poder político legal y democráticamente constituido. Pablo Casado ha dicho que fue “un enfrentamiento entre los que querían democracia sin ley y lo que querían ley sin democracia”. ¿De verdad desconoce que toda democracia se fundamenta en una ley básica que se llama Constitución? No creo que ese pronunciamiento se deba a la ignorancia. Y si no lo es, entonces se debe al convencimiento de que solo desde un golpe de Estado se puede implantar la ley. Eso tiene muy poco de demócrata.


Recientemente en su presencia, Ignacio Camuñas dijo que la culpa de la tragedia que padeció España fue culpa de la República y que no hubo un golpe de Estado para acabar con la democracia. Casado escuchó con una sonrisa y en su intervención no refutó tamaño disparate, es más, alabó el discurso como “un lujo”. No defender un sistema democrático legítimo frente a un acto violento que al final lo derrocó y asesinó a los que lo defendían y aplaudir a quién niega que hubo un golpe de Estado, tiene muy poco de demócrata.


En su enfurecida y alocada tarea de oposición ha calificado al Gobierno de ilegal e ilegítimo. Todos los gobiernos de un sistema democrático se ajustan a un conjunto de leyes que emanan de una Constitución, el actual también. Los que no lo hacen son los que consiguen el poder mediante golpes de Estado, vulnerando las leyes. Si descalifica a este gobierno será porque le parece legal y legítimo el de Franco. Eso ni siquiera debería pasar por la cabeza de un demócrata.


La Carta Magna señala el límite de ocupación del cargo de los miembros de las instituciones del Estado y ordena su renovación. Casado se niega a que se cumpla el mandato constitucional para la renovación de los órganos judiciales porque, como se ha visto en sentencias recientes, controla a la mayoría de los jueces que los componen. No obedecer los contenidos de la Constitución por seguir controlando unos órganos del Estado que deben ser independientes, no es propio de un demócrata.


Se está investigando por los tribunales el uso del poder del Estado en beneficio del Partido Popular durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Se usó el dinero y la estructura policial para robar documentos que comprometían actuaciones delictivas del partido. Eso no se hace nada más que en sistemas dictatoriales, dónde no se rinden cuentas a nadie. Casado no ha hecho ninguna declaración condenando estas actuaciones que son muy graves y atentan contra el sistema democrático. Su actitud no parece ser la de un demócrata.


Estos signos son bastante alarmantes para la credibilidad de un dirigente político que aspira a gobernar una democracia. Algunos de sus defensores argumentan que con estas actitudes lo que pretende es quitarle votos a VOX que, efectivamente es un partido neofranquista declarado. Pero ninguna táctica electoral puede ir contra los principios que se profesan. Además es muy peligroso para sus seguidores porque lanza mensajes que los conducen a mantener posturas antidemocráticas, que crispan las relaciones con el resto de ciudadanos que no piensan así y que se sienten demócratas. Pero Casado da la impresión de que no hace ni dice esas cosas por táctica electoral, lo manifiesta con tal fuerza que demuestra que está convencido de lo que dice, sin importarle las consecuencias de que creamos que no tiene mucho de demócrata.


Hace unos días Josep Ramoneda, se preguntaba que dónde están los liberales del PP que no dicen nada ante esta grave deriva que está tomando Casado. Precisamente Ignacio Camuñas pertenecía al PDP , un partido liberal que formaba parte de la UCD, es más, representaba a los liberales españoles en los organismos europeos. Ahora estuvo en VOX cuando se fundó, pero por sus declaraciones podemos deducir que este liberal ha sido cautivado por las ideas dictatoriales y se ha convertido en su profeta. Este sujeto ha sido llamado por Casado para que pontifique en el seno del PP su buena nueva. Lo único que cabe pensar es que lo ha fichado para reforzar sus postura.


Yo también pienso que ésta no puede ser la derecha alternativa del poder en una democracia plena como la nuestra. Los demócratas cristianos y liberales del seno del partido, si es queda alguien, deben denunciar que estas posturas que está adoptando su líder no pueden ser aceptadas en un partido que se define como de centro-derecha. En el resto de Europa los partidos de derecha, lejos de arrimarse a los de su extremo, han trazado un cordón sanitario y denunciado sus políticas. ¿Por qué no se hace aquí? La respuesta la tiene Pablo Casado y no parece que quiera parecerse a un partido de derecha europeo.

14 de junio de 2021

EL PSOE DE ANDALUCÍA SE REINICIA

 

Las primarias que celebró el domingo el PSOE de Andalucía ofrecieron un resultado muy contundente a favor de que hubiera un cambio en la dirección del partido. Era algo que todos los afiliados, simpatizantes y votantes estaban esperando desde hace tiempo, concretamente desde que se perdió la Presidencia de la Junta.

Cuando Susana Díaz perdió las primarias contra Pedro Sánchez, debió entender, aunque no lo hizo, que su estrella empezaba a eclipsarse, que no se podía ir tan deprisa. Debió comprender que los militantes del partido no la querían, que había escalado con precipitación y malas formas. Consiguió echar a Pedro Sánchez de la Secretaría General aquel aciago Comité Federal de 1 de octubre de 2016. El golpe de mano que dirigió, junto con otros barones, contra la dirección democráticamente elegida, fue una victoria pírrica y el comienzo de su decadencia. Se materializó en aquellas primarias que perdió por goleada. Al año siguiente también perdió la Presidencia de la Junta de Andalucía,  después de 37 años de gobierno ininterrumpido del socialismo. Por primera vez en la autonomía andaluza el PSOE pasó a la oposición. Otra persona hubiera abandonado y dejado paso a una renovación porque se entendía que el proyecto que representaba no era aceptado por la ciudadanía. Susana Díaz no lo hizo. Continuó  resistiendo hasta que en estas primarias también ha perdido por un amplio margen, cerca de 17 puntos de diferencia y además perdió en su feudo de Sevilla. Ahora parece que ha entendido que su tiempo ha pasado, aunque no del todo. Todavía resiste en la Secretaría General, último bastión que le queda, aunque dice que abandonará en el próximo congreso del partido. De aquí a final de año que se celebrará es un periodo muy largo en política, en el que pueden ocurrir muchas cosas que pueden ofrecerle la oportunidad de renacer.

Esta derrota duele más cuando durante toda su vida política ha dedicado atención preferente al interior de su partido. Desde Juventudes dónde empezó, descubrió que había que cuidar a la militancia por encima de cualquier otra actividad política. Esta atención le permitió ir escalando puestos de responsabilidad hasta llegar a la cima en Andalucía. Y creyó que también podía serlo de España. Yo escribí entonces un artículo que titulé “Que amarren a Susana”, la comparaba con Ulises que pidió que lo amarraran al poste del barco para poder resistir el canto de las sirenas. Todas las voces de entonces se extendían en alabanzas hacia ella. La diosa del socialismo, se llegó a decir. Pero ella no se dejó amarrar y no resistió el canto de las sirenas en boca de afamados dirigentes y viejos popes del socialismo. Si se hubiera amarrado hubiera llegado a Itaca, pero hacerlo iba contra su propia ambición y equivocó el camino. Quería pescar en el río revuelto que entonces era el socialismo español, por desgracia para ella la militancia no picó en su encanto y vio que su currículo era muy escaso para dirigir el partido que era alternativa de Gobierno.

Se puede decir que se ha acabado el susanismo. El partido lo ha decidido, aunque nunca nadie logró explicar en qué consistía su proyecto, solo era el seguimiento de su figura. La herencia es muy negativa. Estos años en la oposición han permitido que el PP en el gobierno haya crecido en credibilidad y aceptación sin encontrar apenas resistencia y eso que partía del resultado más bajo de su historia. Los sondeos apuntan a un crecimiento espectacular en votos, superando a los socialistas. Un mal escenario para el ganador de las primarias Juan Espadas.

Pero si algo ha quedado claro de esta consulta a la militancia socialista es que con Susana no se podía recuperar la hegemonía política en Andalucía, que hacía falta un relevo y otro proyecto. Y ese es el reto del nuevo candidato, armar un plan ganador que consiga convencer a los desencantados para que vuelvan a confiar en el partido que les ha gobernado durante 37 años. Hace falta ilusionar y transmitir esperanza en que se pueden recuperar unas políticas que han hecho avanzar Andalucía en modernidad, en igualdad, en aplicación de medidas sociales y en defensa del medio ambiente. Lo hizo el proyecto de Segunda Modernización de Andalucía lanzado por Manuel Chaves y que culminó con la reforma del Estatuto. Ese proyecto fue redactado con la participación de la sociedad andaluza, fue una redacción colectiva que ilusionó  a sus participantes distribuidos en grupos de trabajo.  Tal vez un camino para recuperar la hegemonía perdida sería redactar un proyecto político alternativo a la derecha con una participación ciudadana lo más amplia posible. Hay mucho talento esperando una oportunidad de que alguien lo escuche.

Juan Espadas  no ha crecido en las entrañas del PSOE, ha llegado a las instituciones aupado por el partido pero por méritos propios, transmite credibilidad y capacidad para encontrar puntos de encuentro, algo fundamental en política. Ahora tiene que ahormar un proyecto participativo, creíble y progresista. En su contra tiene que arranca de un punto de partida desfavorable y que no tiene mucho tiempo, caso que el PP decida adelantar las elecciones aprovechando esta situación de transito del PSOE-A.

Lo mejor que le ha podido ocurrir a los socialistas es que  han decidió reiniciar su aparato. Ahora el resultado depende de los programas que instalen.

 

 

 

28 de mayo de 2021

POPES Y BARONES

 

Es una costumbre en la izquierda que algunos de los que tienen predicamento en los medios de comunicación manifiesten públicamente lo que piensan, especialmente si es contrario a alguna decisión tomada por la dirección de su partido. En el PSOE lo hacen también contra las decisiones del Gobierno. Naturalmente siempre encuentran micrófonos dispuestos a grabarlos, además agradecidos del fuego amigo que proporcionan. Y no será por falta de los argumentarios que se distribuyen para intentar unificar los criterios que hay que transmitir a la opinión pública. Pero al contrario de la derecha, que se acuchillan en privado, los socialistas parecen que disfrutan encendiendo guerras civiles para regocijo de la derecha, a la que suministran munición para machacar, en este caso, a Pedro Sánchez.

El Gobierno puede tomar en breve la decisión de aplicar el indulto parcial a los condenados por el proceso independentista de Cataluña. Es su responsabilidad y puede hacerlo legítimamente en base, por un lado a su estrategia de cambiar el ambiente bélico que predica la derecha, por otro para abrir un diálogo que pueda conducir a un entendimiento entre los intereses independentistas de muchos catalanes y el resto de españoles que pensamos lo contrario. Se ha demostrado que cavar trincheras no es la solución: esto solo conduce al enfrentamiento y al odio. Precisamente es lo que la derecha aplica, está en su ADN, el ejercicio de la fuerza frente al entendimiento. Con la aplicación del indulto se trata de intentar resolver un conflicto que tenemos clavado desde hace mucho tiempo y hacerlo como lo hacen los demócratas, sin demonizar a nadie y con mucha conversación. Eso está en el ADN de la izquierda.

Que los viejos popes busquen púlpitos de la derecha para oponerse al Gobierno, me parece una deslealtad, por no decir traición, que parece obedecer a fobias personales y rastreras vendettas. Ya han olvidado cuando estaban en los puestos de responsabilidad y tuvieron que tomar decisiones que podrían haber sido contestadas pero no lo fueron, al menos públicamente. Y hubo bastantes, pero se entendieron que eran decisiones que había que tomar por el bien del país.

Los llamados barones, los de siempre, también han buscado su oportunidad de manifestar públicamente su opinión contraria. Ya es conocida su fobia al Gobierno de Pedro Sánchez y a su persona. Para que se entienda todo conviene recordar que eran susanistas en las primarias que celebró el partido. No le han perdonado que ganara y que además hiciera un Gobierno con Podemos,  siempre que pueden lo manifiestan. No entienden los intereses generales de España, ni les interesa, no es su problema. Ellos, y aquí reside su interés principal, en lo que están realmente interesados es en salvar su sillón. 

La bronca que montaron los independentistas condenados nos molestó e irritó a muchos que no entendimos su postura, ni su farsa de  referéndum, ni su proclamación de república independiente. Las duras condenas tranquilizaron a los que querían venganza más que justicia. Seguíamos sin entender nada de la realidad que se vive en Cataluña. Siempre se ha analizado partiendo de lo que sentimos y eso nos separa de la objetividad necesaria para analizar la situación con el ánimo de encontrar soluciones para la convivencia, porque queremos seguir juntos.

A las derechas nunca les ha interesado encontrar una solución. La extrema derecha lo hubiera resuelto mandando a los paracaidistas y a la acorazada Brunete. Pero los que sí estamos interesados en que se encuentre una solución pacífica entendemos que un indulto abriría una puerta a la solución, porque demostraría la buena voluntad del Gobierno de pasar página de aquellos acontecimientos y reiniciarnos para poder dialogar. La otra parte también ha manifestado su intención de sentarse a hablar. Creo que lo políticamente correcto es darles esa oportunidad.

La derecha va a montar toda la bronca que pueda, es su estilo. Y pretende conectar con la opinión pública que esté  contra el indulto y fomentar esa opinión entre la mayoría para que provoque un serio desgaste del Gobierno: su objetivo principal.

¿De verdad los popes y barones no se han parado a pensar que están apoyando la estrategia de la derecha?  ¿De verdad no saben que están siendo utilizados para debilitar al Gobierno de izquierdas? ¿Tanto les molesta que Pedro Sánchez sea el Presidente de ese Gobierno?

Son preguntas retóricas. Lo que está claro es que los que se han manifestado públicamente contra la posible decisión del Gobierno son unos anticomunistas confesos y no han digerido que algunos sean ministros y que Yolanda Díaz haya conseguido tener un prestigio reconocido por su labor en ese Gobierno. Es ahí dónde radica otra de las razones de su postura.

La presidenta de ANC, Elizenda Paluzie, ha manifestado que las medidas de gracia sería “una decisión política inteligente del Gobierno español contra el independentismo”.  Jordi Cuixart se dio un abrazo con el ministro Miquel Iceta y manifestó que “el odio y el rencor no son una posibilidad”. Sería bueno que los díscolos tomaran buena nota de por dónde van los tiros. Pero creo que prefieren no enterarse.

Para darles ánimo les recordaré que aún queda la bala de plata del brazo judicial del PP, que hará todo lo posible para anular la voluntad del Gobierno sociocomunista.

 

 

 

 

 

 

17 de mayo de 2021

HARTOS YA DE ESTAR HARTOS

 

Después de 15 meses de  confinamientos,  estados de alarma, de toques de queda, de mascarillas, de juntar codos en lugar de abrazos y de ausencias dolorosas de besos, entendemos a Serrat cuando canta “harto ya de estar harto”.

Un problema como éste que en nuestro país se ha llevado por delante la vida de 80.000 personas, nada menos, no se había dado antes. Hemos pasado por situaciones muy serias como lo fueron la transición democrática, la crisis económica de finales de los setenta o el terror provocado por ETA, pero en todas ellas fue posible llegar a un acuerdo para solucionarlas entre la mayoría de las fuerzas políticas, especialmente las dos mayoritarias. Los responsables políticos de entonces ponían los intereses de Estado por delante de los del partido. Incluso acordaron cosas que violentaban sus principios, como que el PSOE y el PCE aceptaran la monarquía en la Constitución siendo republicanos. Por cierto, criticado ahora por los izquierdistas modernos.

¿Por qué ahora eso no es posible, cuando la situación afecta a la vida de tanta gente? ¿Por qué el PP tiene esa actitud de oposición enloquecida? ¿Por qué esa avalancha de descalificaciones e insultos? ¿A qué viene esa bronca permanente contra el Gobierno haga lo que haga? ¿Por qué bloquea la renovación de los órganos constitucionales?

En el PP, que es un partido que ha gobernado y aspira a hacerlo, debe de haber, estoy seguro que hay, personas preparadas, responsables y sensatas para dirigirlo y ejercer una oposición constructiva en beneficio de los españoles, en lugar de los insensatos que como la Presidenta de Madrid,  incitan a que cada uno haga lo que le dé la gana, cuando en su Comunidad hay más de 700.000 casos de covid y más de 15.000 fallecidos. Nunca se ha visto una irresponsabilidad mayor, con el agravante además  de manchar una palabra tan hermosa como libertad. También de esto estamos muy hartos de estar hartos.

Columna de opinión en la Cadena SER. 17-05-2021

25 de abril de 2021

NO SOY DE MADRID

 

La afirmación hecha por Isabel Díaz Ayuso de que Madrid es España y España es Madrid, no es cierta. España por suerte para nosotros es de una diversidad tal que no cabe en la capital. Es un simple slogan electoral que pretende buscar un cuerpo a cuerpo con el Presidente del Gobierno. Estas elecciones que se celebran en la Comunidad de Madrid no me interesaban, me negaba a entrar en el juego que pretendía la Presidenta de que todos los españoles estuviéramos pendientes en sus elecciones. Primero porque desde el tamayazo de 2003 conocemos que la derecha está dispuesta a todo para conseguir el poder sea como sea, como también ha demostrado con los sobornos de Murcia. No le importa hacer trampas. Y ya conocemos también  que quiere el poder para lucrarse con el dinero de todos, como es público y notorio. En segundo lugar porque bastante tengo con el PP que gobierna en Andalucía como para tener que soportar las ayusadas que generosamente nos enseñan los medios de comunicación.

Pero el debate en la SER y el envío de los anónimos al Ministro Marlaska, a Pablo Iglesias y a la directora General de la Guardia Civil María Gámez, me han despertado una gran inquietud y han provocado que entre en la campaña. No son hechos que puedan apuntarse al fragor de una contienda electoral, son la manifestación de unas actitudes que ponen en peligro el propio sistema democrático.

Estas derechas, las dos (a veces cuesta trabajo distinguir cuál de ellas está en el extremo), rivalizan por parecerse a las de los años 30 que nos trajeron la mayor tragedia de nuestra historia. En esa rivalidad ahora va en cabeza VOX, que buscando ampliar su espacio político ha entrado en una dinámica de provocación y fomento exacerbado del odio. Exactamente lo mismo que hizo el partido nazi en Alemania y que también aplicó la derecha de entonces en nuestro país. Paul Preston en su libro El holocausto español cuenta que Gil Robles, destacado líder de la CEDA, manifestaba en sus escritos la idea de que la violencia contra la izquierda era legítima dada la inferioridad racial de sus integrantes (ahora les llaman ratas). En 1933 el mismo Gil Robles decía que la democracia no era un fin sino un medio para conquistar el Estado y que llegado el momento, el Parlamento o se sometía o lo hacían desaparecer. Y así fue.  Hitler también hizo lo mismo.

José Antonio Primo de Rivera, que no necesita presentación, defendía que la dialéctica que había que emplear era la de los puños y las pistolas. Ahora han comenzado por enviar balas con  amenazas de muerte.

Algunos que lean esto pensarán que hoy no es posible que ocurra eso, porque estamos en  Europa. Pero ahí  están Hungría y Polonia que son gobernadas por la extrema  derecha que paulatinamente va restringiendo sus libertades, hasta el punto que Hungría ha recibido una seria advertencia de Bruselas. Y en los países de nuestro entorno han surgido con fuerza partidos de corte fascista, asentados en un discurso xenófobo y racista, con el agravante de que algunos, como la  Agrupación Nacional en Francia, puedan llegar al poder. Se podrá argumentar que ahora no es  posible que ocurra  en este mundo intercomunicado con grandes avances tecnológicos. Precisamente es la utilización que hacen de internet lo que provoca su  crecimiento entre la población, mediante la explotación del malestar que sienten amplios sectores de la población por las difíciles circunstancias que atravesamos.

Los últimos acontecimientos han hecho reaccionar a la izquierda que ha lanzado la idea, a la que me apunto, de que es necesario establecer un cortafuegos para frenar el avance de estas derechas. Se ha dicho que se trata de democracia o fascismo, también estoy de acuerdo, y eso es algo más que unas elecciones autonómicas. El triunfo depende del voto de ese  trabajador que en unas condiciones laborales lamentables, explotado, sin recursos, sin poder tener un proyecto de vida y sin esperanzas, se pueda creer  las mentiras de VOX . Es preciso descubrir el engaño. Y eso no se hace con el discurso de democracia o fascismo, porque la democracia le ha traído sus penurias y el fascismo se lo han vendido como una esperanza. Se trata de informarle que en el programa de los neofascistas no se contempla para nada su bienestar, todo lo contrario, contiene medidas que van en detrimento de su ya escaso nivel de vida. Sin embargo  contempla más beneficio para los poderosos, los de siempre.

Ahora sí existe una razón para que las elecciones de Madrid interesen al resto de España. Ya no se trata de una contienda electoral más, ahora está en juego algo mucho más importante, se trata de que Madrid no sea el inicio de una cadena que ponga en peligro nuestro sistema de libertades.

 

4 de abril de 2021

MERCADO Y VIVIENDA

 

En los últimos años nuestra sociedad ha padecido demasiados ataques a su bienestar. La crisis económica, el paro ya algo endémico, los empleos que rozan la explotación, los salarios de miseria y la escasez de viviendas de alquiler. Dejo fuera la estocada que le ha dado a la Sanidad el covid 19. Todas son consecuencias de una ofensiva del mercado, antes llamado capitalismo, que actúa sin freno lo que provoca cada vez más desigualdad.

El Gobierno está actuando contundentemente en la agenda social, ha subido el salario mínimo, ha implantado el ingreso mínimo vital, ha fomentado las políticas de igualdad, mantiene el nivel adquisitivo de las pensiones, entre otras prestaciones. Y ahora ha entrado en un debate sobre cómo regular el alquiler de las viviendas, otro de los problemas que angustian a la sociedad especialmente a los jóvenes. Entretanto las escasas viviendas destinadas al arrendamiento están siendo compradas por fondos de inversión, en Córdoba ya poseen el 13,5%, en Madrid, dónde más han intervenido, tienen el 57,2% de todas y no paran de crecer. Estos fondos buitre desahucian a los inquilinos y suben los precios. “Es el mercado amigos”, como dijo Rodrigo Rato.

Entre tanto los jóvenes y no tan jóvenes, que consiguen un trabajo dónde los explotan, no tienen capacidad económica para poder acceder a una vivienda de alquiler por los precios desorbitados que piden los propietarios, en muchos casos, como hemos visto, fondos buitre. Esta limitación vital les impide emanciparse de la vivienda de sus padres, mantener una relación normal con sus parejas, tener hijos, en definitiva construir un proyecto de vida. Es uno de los muchos efectos perniciosos que nos trae el mercado, antes capitalismo.

Sobre las medidas que se pueden adoptar para resolver este acuciante problema, los miembros del Gobierno no se ponen de acuerdo. UP, quiere que se ponga límite a los precios del alquiler, el PSOE quiere que se desgrave fiscalmente a los propietarios. Dos soluciones encontradas y con evidentes repercusiones en distintos sectores sociales. La primera intenta favorecer directamente a los inquilinos, pero cuenta con un serio hándicap, puede disminuir la oferta de los propietarios y a la larga estos ganan. El PSOE quiere favorecer a los propietarios directamente, pero sus beneficios los pagamos todos los contribuyentes, porque disminuir la carga fiscal, significa menor recaudación y menos dinero en las arcas de todos los ciudadanos.

Creo que ambas soluciones no tienen en cuenta la norma fundamental que rige el mercado: oferta y demanda.

Debemos recordar que cuando el Gobierno y  las CC. AA. construían viviendas  había un Ministerio y una Consejería que se encargaban específicamente de ello. El Ministerio desapareció en 2010,  se ha transformado en una Secretaría de Estado y la Consejería en una Agencia (al menos en la Junta de Andalucía), lo que dice mucho del interés político que ahora tienen las Administraciones Públicas en actuar en el mercado de la vivienda. La consecuencia es que se han dejado de construir  las viviendas públicas que demanda la sociedad. En Europa tenemos ejemplos de Estados que han apostado por las viviendas de alquiler, en Holanda, el 32% de las viviendas de alquiler son públicas y las gestionan asociaciones sin ánimo de lucro. En el Reino Unido el 55%  de las viviendas sociales son públicas. En Viena es una prioridad del Ayuntamiento,  sus alquileres no sobrepasa el 30% de los ingresos del inquilino, hay alquileres de 360 euros mensuales en viviendas de 80 y 90 metros cuadrados. Los Países Bajos, Suecia y Reino Unido gastan el 3% de su PIB en política de vivienda, en España no llega al 1%

 La política de vivienda no se puede dejar exclusivamente en manos del mercado porque no es solidario, porque no tiene corazón, tiene cartera, porque su finalidad es acumular la máxima cantidad de dinero que pueda a costa de quién sea. Y una de las políticas más solidarias con los jóvenes que se puedan hacer hoy es que puedan tener acceso a una vivienda digna. La sociedad-mercado les está negando el trabajo, el salario digno y las condiciones laborales que tuvieron sus padres. Los derechos por los que lucharon varias generaciones se han perdido y el sistema-mercado se ha puesto como objetivo condenarlos hasta sin vivienda.

Es una necesidad prioritaria que todas las Administraciones públicas hagan una apuesta decidida por resolver esta grave e indigna situación. Es preciso aumentar las dotaciones presupuestarias en una cuantía suficiente para que no nos quepa la menor duda de que existe una apuesta clara por cumplir el mandato de la Constitución que en su artículo 47 dice:

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización de suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

Cuando existía el Ministerio de la Vivienda, se hizo una política agresiva de construcción de viviendas públicas en todo el territorio nacional, coordinada con las llevadas a cabo por las CC.AA y Ayuntamientos (años 80 y 90), el objetivo era acabar con el chabolismo existente y las infraviviendas en las que vivían muchos españoles. Como consecuencia surgieron barriadas con viviendas dignas en régimen  de alquiler con cuotas mensuales muy bajas y que apenas se han incrementado con el paso de los años.

Ahora  es necesario que se recuperen esas actuaciones y se emprenda una agresiva política de construcción de viviendas sociales. En la esperada recuperación de la economía en la pospandemia y con las ayudas que se esperan de la UE, se presenta la ocasión de acometer seriamente la solución del problema. Lo demás es enfrascarse en discutir soluciones que no lo resuelven, porque limitar los alquileres o establecer beneficios fiscales no va a hacer que haya más viviendas sociales,  se necesita aumentar la oferta, con lo que también traería como consecuencia que bajasen los precios del alquiler en el sector privado. “Es el mercado amigos”.

 

11 de marzo de 2021

ADOCTRINAR

 

La presencia de VOX  con capacidad de influir en las instituciones y en la política, ha creado un problema serio al PP y ha provocado entre los populares un debate sobre el camino a seguir  ante la creciente influencia de la extrema derecha en sus políticas. El contagio es evidente y se traduce en decisiones que  adoptan porque donde gobiernan no pueden hacerlo sin su apoyo.

Una de las estrategias de la extrema derecha y que el PP ha hecho suya, es la de acusar a la izquierda de adoctrinar. Educar en igualdad es adoctrinar; la violencia de género no existe, es violencia intrafamiliar porque la mujer también es violenta con el hombre; la mujer debe cumplir su sagrada misión de madre y esposa porque lo demás es adoctrinar. Los padres tienen derecho a que a sus hijos no los adoctrinen en la escuela los maestros comunistas. 

La jerarquía eclesiástica está muy contenta con estos chicos, que defienden sus postulados machistas con más energía aún si cabe que ellos mismos. Naturalmente lo que  hacen no es adoctrinar, es enseñar el camino recto que tenemos que seguir. Es raro porque lo que enseña la Iglesia se llama precisamente doctrina cristiana, pero eso no es adoctrinar. Eso  lo  hacen nada más que los rojos ateos. Lo más triste de estas mentiras es que consiguen calar entre algunos sectores de la sociedad conservadora porque saben difundirlas muy bien. Hace unos días tuve que escucharla en boca de una persona presumiblemente culta, y lo decía con una firmeza tal  que hacía imposible rebatirla con argumentos que no estaba en disposición de  admitir.

Ante esto se deben adoptar medidas serias y rigurosas sobre la educación. Es necesario adoctrinar en los principios constitucionales sobre igualdad, respeto a la diversidad y a la convivencia entre diferentes, conceptos que se contemplan en la nueva Ley de Educación. Por cierto, principios que, precisamente, se pueden encontrar también en los Evangelios.

 

Columna de opinión en la cadena SER. 9-03-2021

10 de marzo de 2021

LA GENERACIÓN DEL 78

 

 

A raíz de las últimas actuaciones poco edificantes  llevadas a cabo por el rey emérito, han resurgido críticas a los políticos que protagonizaron la época de la Transición como responsables de que fuera él quien ocupara la Jefatura del Estado, en lugar de haber promovido la creación de una república que sustituyera a la dictadura franquista. Esta acusación es de una frivolidad que asusta, especialmente cuando viene formulada desde sectores políticos, que suponemos cualificados. Ahora y con el comportamiento indeseable del emérito es fácil criticar, “las cosas pa sabías” dice un dicho andaluz, pero los que vivimos esos momentos, nunca olvidaremos lo que costó y el nudo en la garganta que tuvimos en algunas ocasiones. Conviene recordar algunos hechos de sobra conocidos, que  parecen no tenerse en cuenta a la hora de calificar aquellos acontecimientos.

El dictador dejó “atado y bien atado” la continuidad de su régimen, con el nombramiento de Juan Carlos como su sucesor, a quién hizo rey. Sólo desde una traición se podría cambiar el rumbo previsto y él la protagonizó, junto con Adolfo Suarez. Este es un mérito que se le puede reconocer, aunque cabe pensar que lo hizo ante la imposibilidad de continuar con un régimen que no se podía sostener  tras la desaparición de su creador. También influyó en su decisión la postura de cambio de un amplio sector del régimen que no veía otra salida.

En este tiempo en el que se estaba fraguando el cambio de régimen se produjo la matanza de los abogados del despacho de Atocha por asesinos de Fuerza Nueva (24 de enero de 1977). El entierro de las víctimas y la demostración de fuerza y prudencia que mostró el Partido Comunista hicieron que no hubiera más remedio que legalizarlo. Era una fuerza política que no se podía ignorar ni mantener en la ilegalidad. Se había ganado ese derecho en la lucha antifranquista. Pero esto  provocó un ruido de sables  y la consiguiente preocupación por su sublevación. ETA seguía a lo suyo, matando y provocando, aún más, a las fuerzas armadas. El GRAPO se unió a estas acciones terroristas, matando y secuestrando. Detrás de cada acción terrorista surgía la angustia de que el proceso descarrilara. La situación económica era desastrosa, la fuga de capitales a la muerte del dictador, la crisis del petróleo, el brutal incremento del paro y una inflación del 27%, venían  a echar más leña al fuego de la inquietud y la incertidumbre que ya existía. Las conspiraciones entre militares para preparar un golpe que frenara el proceso democrático se habían puesto en marcha. La operación Galaxia (1978) fue una de las que se tuvo conocimiento público, pero no fue la única.

Conseguir un consenso entre los partidos políticos para redactar conjuntamente una Constitución que sostuviera una democracia en esas circunstancias tiene un mérito que se debe reconocer, aunque sólo sea por el hecho de haber podido hacerla, por más que adolezca de contenidos que nos gustaría que figuraran. A pesar de estas condiciones adversas, nuestra Constitución nace con un profundo espíritu democrático y participativo.

He dejado para el final el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981  que hemos recordado en estos días  con motivo de cumplirse 40 años de aquel acontecimiento. Fue el último momento dramático de la azarosa transición. Una chapuza de Tejero que reventó una operación  bien montada y preparada con tiempo. Algunos investigadores señalan que se fraguó con conocimiento del emérito y que el Secretario de la Casa Real, Sabino Fernández Campos, fue  quién frenó el golpe (La famosa frase, “ni está ni se le espera”, en respuesta a una pregunta del jefe de la acorazada Brunete sobre si había llegado el general Armada a la Zarzuela, del que tenía que recibir la orden de sacar los tanques a la calle). Fueron los momentos más dramáticos que sufrimos los demócratas, angustiados ante la tardanza del Rey en aparecer en la televisión y con el Congreso secuestrado por unos fascistas descerebrados. Al final salió vestido de general y tranquilizó los ánimos. Nadie en esos momentos se cuestionó si lo hacía por convencimiento o forzado por las circunstancias, aunque hubo rumores por la tardanza en comparecer.

 En las fuerzas políticas de la izquierda se dieron dos posturas distintas a la hora de afrontar la transición, los partidos más radicales de la izquierda eran partidarios  de romper con todo lo anterior e implantar una república, y los que defendían que en esos momentos, lo más lejos que se podía ir era a la reforma  del sistema, creando una democracia pero admitiendo que la jefatura del Estado fuera la que designó Franco. Era una condición sine qua non impuesta por las fuerzas políticas provenientes de la dictadura, cuyo incumplimiento significaba destruir todo lo que se había hecho y desembocar en una tragedia. PSOE y PCE fueron conscientes de lo que estaba en juego y apostaron por implantar la democracia por encima de la forma de jefatura que tuviera el Estado, aunque limitando su poder a la mera representación. Creo que esta postura fue un acierto, pese a las muchas dificultades que hubo para explicar la existencia de la monarquía entre la inmensa mayoría de los militantes de la izquierda que albergaban sentimientos republicanos.

Es tramposo acusar ahora a los que construyeron el andamiaje que hoy sostiene la democracia de haber consentido la monarquía y por tanto de los desafueros cometidos por el emérito. Lo anteriormente expuesto a modo de recordatorio, parece en estos momentos necesario para que los diletantes que no vivieron esos momentos ni han sido capaces de ponerse en el ánimo de los que los protagonizaron, no se erijan ahora en más republicanos que nadie.

 Ciertamente que 44 años después la Constitución necesita una reforma en profundidad para adaptarse a las necesidades actuales pero ¿Se puede conseguir ahora  una atmósfera de diálogo que posibilite ese cambio necesario? ¿Es posible un acuerdo entre Iglesias y Casado, como lo fue entre Carrillo y Fraga? Para eso hace falta tener un concepto de Estado del que carecen la mayoría de los dirigentes políticos de ahora,  me inclino a pensar que eso que he oído decir muchas veces últimamente de que “ya no hay políticos como los de antes”, no está falto de razón. Para emprender esa necesaria tarea sobran los pronunciamientos de las verdades inamovibles. Es absolutamente necesario recuperar el espíritu de diálogo y renuncias que impregnó la Transición. Construir el bienestar y el futuro de la ciudadanía no se consigue cavando trincheras ni radicalizando posiciones, se consigue construyendo puentes y alcanzando consensos, como hicieron aquellos políticos. Aunque al parecer eso ahora no toca.

 

 

 

21 de febrero de 2021

UN HÉROE DESCEREBRADO

 

Llevaban un tiempo los radicales independentistas sin salir en los medios de comunicación rompiendo y quemando cosas. La verdad es que eso agota a cualquiera y se tomaron un descanso que siempre viene bien para cargar las pilas. Había también que dedicarse a hacer proselitismo para la causa  en este larguísimo periodo preelectoral y poder conseguir que se quedara patente el abrumador deseo de la ciudadanía de navegar por su cuenta y romper amarras con el centralismo. Pero parece que no han conseguido la movilización que esperaban, la mayoría de la gente no ha ido a votar. Una escasa participación del 52% y los votos  para los partidos independentistas han sido el 51%, es decir, que cuentan con el apoyo del 27% del electorado catalán. No se puede considerar un triunfo por más que, aunque no han sido los primeros,  sumen para formar un gobierno, siempre y cuando no acaben tirándose de los pelos, porque al parecer y por las pruebas que tenemos, lo que se dice llevarse bien, no se llevan. La verdad es que hay razones  para que no estén  muy contentos.

Ahora han encontrado la excusa que andaban buscando. Nada menos que pedir libertad, su tema favorito, dado que España los tiene presos y ha encarcelado a su ídolo, su héroe, un descerebrado impresentable que se dice artista, y que se ha convertido en un ejemplo de cómo los maltratan desde el reino. Y con la colaboración de otros radicales, cabreados, con sus vidas frustradas por tantas pandemias y sin un futuro que normalice sus vidas, se han tirado a la calle para hacer las cosas que suelen hacer y que llevaban un tiempo que no hacían. Una reflexión al hilo de estos acontecimientos, el mobiliario urbano que destrozan y queman lo pagan los ciudadanos, porque es de propiedad pública y los compra el Ayuntamiento con el dinero de todos. Es por aclarar las cosas.

También ha habido lío en otras ciudades fuera de Cataluña, y no es achacable a los indepen. Han sido jóvenes antisistema principalmente, también lo han hecho al grito de libertad para su héroe encarcelado. Una excusa para desahogar la frustración y la carencia de futuro, es decir, un grito contra la injusticia del sistema que le ha robado la ilusión, la esperanza y la posibilidad de normalizar sus vidas, para la que se han preparado como nunca antes lo había hecho la juventud.

El descerebrado rapero es una excusa, no representa nada más que la estulticia de un rácano de familia bien que no pasará fatigas en su vida. Lo triste es que los desfavorecidos  que luchan por sobrevivir lo tengan por héroe. Si pudieran superar su frustración por un momento y se pararan a pensar, caerían en la cuenta de que es una estupidez seguirle el rollo a semejante sujeto.  Pero los tiempos no están para pensar mucho, la rapidez con que corre la información y las consignas por las redes sociales, requiere respuestas rápidas. Movilizan los sentimientos, la razón apenas tiene espacio ni tiempo para usarla. Importa lo instantáneo y si la consigna recibida es la de movilizarse, se acude rápido porque es una ocasión para soltar los demonios que atormentan sus vidas.

La libertad por la que hay que luchar no es para que salga de la cárcel un sujeto que ha sido condenado en varias ocasiones por enaltecimiento del terrorismo, amenazas de muerte y lesionar a un periodista, entre otras lindezas. Hay que luchar por una libertad que nos permita tener un puesto de trabajo fijo que tenga una remuneración digna. Hay que luchar y manifestarse por conseguir una sociedad más igual, menos desequilibrada, más honesta, en la que los pillos no sean los triunfadores, donde la capacitación y el trabajo sean los méritos que se valoren, en la que no se menosprecie al diferente. Una sociedad libre en la que todos y todas tengan cabida por igual.

Muchos nos hemos manifestado pidiendo la libertad para presos que estaban en la cárcel por defender sus ideas de libertad y democracia, cuando no había ni una cosa ni la otra. No se pueden comparar aquellas manifestaciones con los actos violentos que se están produciendo ahora y que se pueden hacer hoy porque precisamente hay libertad, tanta que pueden destrozar una ciudad  impunemente.

No he dicho todavía que estoy radicalmente en contra de que alguien pueda ir a la cárcel por expresar sus ideas. Si esto se produce en una sociedad democrática, hay que enmendarlo rápidamente.      

  

 

2 de febrero de 2021

UNA MAGNÍFICA LECCIÓN

 

 

Entre la marabunta de malas noticias de pandemias, vacunas, UCI, fallecimientos, fiestas de descerebrados, terremotos... añadan ustedes las que quieran porque hay para escoger, hemos conocido una, que a mí me ha emocionado.

En el instituto Juan de la Cierva de Puente Genil los alumnos han reproducido en las paredes del Centro el mural del Polideportivo de Ciudad Lineal de Madrid, que representa la imagen de 15 mujeres que han destacado en la historia por la defensa del derecho a la igualdad. La extrema derecha de VOX , que se la tiene jurada a los derechos de las mujeres, convenció a la derechita cobarde para borrarlo. Lo salvó en el último momento las manifestaciones ciudadanas de protesta que hizo a Ciudadanos cambiar su voto.

Pues bien, un profesor de Plástica del centro pontanés, Alejandro Saldaña, se propuso como tarea reproducir ese mural y que lo hicieran los alumnos y alumnas del Centro. Como maestro no puedo por menos que admirar la magnífica lección, no solo de plástica, sino de educación en valores que se ha dado. El alumnado ha aprendido, además de la técnica de pintura mural, quiénes eran esas quince mujeres, su historia, su lucha y su sacrificio por conseguir la igualdad entre hombre y mujer. Y se ha hecho lejos de los libros de texto, los currículos y los programas educativos. Esto, que nosotros llamábamos lecciones ocasionales, es de las cosas que conectan la escuela  con una sociedad viva y dota a los alumnos de valores positivos para comportarse en la vida. Si hubiera muchos casos como éste, la extrema derecha no tendría votos, porque su valor principal que es el odio, no lo seguiría nadie.

Columna de opinión en la cadena SER.

 

23 de enero de 2021

EL OBISPO TOMA NOTA

 

La Ley de Memoria Histórica aprobada por las Cortes  en 2007, la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía de 2015 y el proyecto de ley de Memoria Democrática que el Gobierno ha remitido al Congreso para su debate y aprobación, señalan entre sus contenidos la obligatoriedad por parte de la Administraciones públicas, especialmente de los Ayuntamientos,  de eliminar nombres de calles y monumentos relacionados con la dictadura franquista. Cuando se ha llevado a efecto el cumplimiento de la ley, ha generado una resistencia por parte de la derecha, PP y VOX, que se alinean como sucesores de esa negra etapa de nuestra historia. Basta con recordar lo que supuso para los nostálgicos el traslado de los restos del Dictador del valle de Cuelgamuros a un panteón particular.

En cumplimiento de esas leyes, el Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera ha quitado  una cruz de los caídos que se encontraba adosada a la fachada del convento de las Descalzas. El Gobierno de la Junta, integrado por PP y Ciudadanos, se ha limitado a especificar que el hecho no atenta a la integridad del edificio, declarado Bien de Interés Cultural. Un pequeño grupo de personas se concentró, como acción de protesta, mientras se procedía a su desmontaje. El Ayuntamiento propuso sustituirla por una escultura del fundador del convento, pero la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, que fue consultada por el Consistorio, lo desaconsejó porque distorsionaba la vista de la fachada.  Hasta aquí la narración de lo sucedido, que se ha producido con la autorización del Gobierno de derechas de la Junta de Andalucía. Naturalmente no ha faltado el consiguiente ruido de la caverna mediática dirigido hacía la alcaldesa “comunista”, para soliviantar los ánimos.

Pero otra vez ha sido el radicalismo integrista que practican determinados dirigentes de la Iglesia de dónde ha partido el ataque más furibundo. El Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández González, que pertenece a ese sector ultra, se sintió ofendido  y ha arremetido amenazante contra el Ayuntamiento. En una homilía solemne, tocado con la tiara, dijo que era un hecho que atentaba a los sentimientos y que “se atuvieran a las consecuencias”, añadió que los cristianos no son violentos pero “tomaba nota”. El hecho se ha difundido por los medios de comunicación y las redes sociales. No es para menos, un representante de la Iglesia profiriendo amenazas a un Ayuntamiento que ha actuado en cumplimiento de la Ley.  El “tomo nota” del Obispo es una clara amenaza y no parece que tenga que ver con Dios, más bien con el César.

Efectivamente, a su llamada ha acudido rápido su brazo político más aguerrido, VOX, que ha respondido  sin perder un minuto y ha  lanzado una ofensiva feroz, aludiendo a que se han utilizado “razones memorialistas sectarias”, pidiendo el cese de la Consejera de Cultura y la comparecencia de la Vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, nada menos.

Este obispo pertenece a la vieja escuela forjada en la dictadura dónde sus colegas antecesores  mandaban mucho y  ocupaban escaños en las Cortes. Es de los que les cuesta trabajo entender la democracia y el Estado de Derecho basado en una legislación que emana del pueblo, no de Dios ni de sus exégetas. Falsifica la Historia  acomodándola a sus intereses de forma impune, en una entrevista llegó a decir que la Mezquita no la hicieron los musulmanes sino los bizantinos, por tanto era cristiana (sic).

Con lo bien que hubiera quedado con un gesto cristiano  perdonando la “ofensa” y a los que la cometen. Claro que para eso hay que creer y practicar el Evangelio, el libro fundacional de su credo, que podíamos definir como su Constitución, en él se definen los valores que deben guiar el comportamiento de sus creyentes y sobresalen sobre todos el amor y el perdón, no el rencor y la venganza.

Me viene a la memoria la película  El rey pasmado de Imanol Uribe, que en una secuencia en la que están comiendo el Gran Inquisidor (Fernando Fernán Gómez) y el jesuita  Almeida (Joaquín Almeida), éste último le pregunta ¿Padre usted cree en Dios?, después de una pausa, le responde el Gran Inquisidor ¿Quiere usted más sopa?

Pues eso.

 

13 de enero de 2021

SIN ALTERNATIVA EN ANDALUCÍA

 

Dos años después de que el PSOE y Susana Díaz dejaran de gobernar en Andalucía, la sensación que se tiene es que  aún no han encajado el golpe. Están como perdidos en una tarea de oposición ramplona, sin imaginación y sin plantear alternativas a las propuestas del Gobierno de la derecha, que tampoco se ha prodigado mucho en este campo. Es una actitud inimaginable en un partido que ha tenido iniciativas que han hecho avanzar a los andaluces, que ha fraguado proyectos novedosos de movilización ciudadana, que ha contado con los distintos estamentos de la sociedad para armar sus políticas, por ejemplo, la Segunda Modernización de Andalucía un ambicioso proyecto muy participativo que desembocó en   una avanzada reforma del Estatuto de Autonomía. Es decir, contaba con un proyecto político y una forma eficaz de llevarlo a cabo. Pero todo eso se ha perdido “como lágrimas en la lluvia”.  

Los andaluces valoraron ese trabajo  y le otorgaron mayorías parlamentarias elección tras elección. Pero la llegada de Susana Díaz a la Secretaría General y a la Presidencia de la Junta cambió todo. El nuevo estilo que se impuso ponía más atención en controlar el partido y se gobernó con el piloto automático. La rapidez de su ascenso y su ambición política le hizo aspirar a dirigir el PSOE. Recuerdo un artículo que escribí en ese momento y que titule “Qué amarren a Susana”, recordando a Ulises y los cantos de sirena. Me parecía un sinsentido que se pudiera poner en crisis la totalidad del socialismo español por una desmedida ambición personal. Pero jaleada por viejos popes y palmeros ilustres (“los dioses del socialismo la cubren con un poderoso manto” llegó a decir Lamban), provocó una de las mayores crisis que ha vivido el socialismo español y que llevó a Rajoy al poder.

 Susana Díaz fracasó después en su intento de ser Secretaria General del PSOE en el Congreso de junio del 2017 que consagró a Pedro Sánchez como líder de los socialistas. De allí salió muy tocada igual que la dirección de los poderosos socialistas andaluces que habían apostado por ella. Al año siguiente en las elecciones autonómicas, perdió 14 escaños y aunque fue la fuerza más votada, perdió también la Presidencia porque las derechas sumaron sus votos  que eran más que los de la izquierda. Dos golpes  seguidos que la frenaron en seco  y de los que da la impresión que aún no se ha recuperado. Hay que destacar que por primera vez en su carrera política está en la oposición.

Esta situación inquieta de manera notable a la militancia y a los votantes socialistas andaluces.  Cuando ahora se anuncia que la celebración del congreso del partido en Andalucía tendrá lugar a finales de año, han comenzado a aflorar las maniobras internas que ya llevaban un tiempo fraguándose de forma larvada porque la situación actual de descontento no puede continuar, hace falta un revulsivo del que salga un nuevo liderazgo y una nueva política. Es inaceptable que el Gobierno de las derechas haya ganado espacio político sin hacer gran cosa porque el principal partido de la oposición no desempeñe su función con la eficacia requerida.

Naturalmente la dirección andaluza, con su Secretaria General a la cabeza, se ha atrincherado y ha trabajado la aproximación a Pedro Sánchez, acogiéndose a su manto protector. Por otro lado ya se están perfilando  nuevas alternativas dónde se ha postulado el diputado jienense Felipe Sicilia, un valor en alza que, igual que Susana, proviene de las Juventudes Socialistas. Todavía es pronto para vaticinar lo que pueda ocurrir de aquí a un año, pero sí se puede asegurar que un cambio de dirección es vital para recuperar el espacio político perdido y  eso no lo puede hacer un equipo noqueado que aún no tiene una estrategia de oposición convincente, que hace bueno el dicho de Giulio Andreotti de que ejercer el poder desgasta y estar en la oposición desgasta mucho más.

Entretanto, la otra izquierda se ha entretenido en hacerse pedazos, IU y PODEMOS,  acudieron juntos en las pasadas elecciones en la coalición ADELANTE ANDALUCIA, lo que hizo pensar que la unión entre las fuerzas políticas de la izquierda alternativa era posible. Ahora los anticapitalistas se han separado de PODEMOS y de la coalición y capitaneados por Teresa Rodríguez han formado un proyecto propio, soberanista, ecologista e igualitario. Como consecuencia el grupo parlamentario de ADELANTE, del que formaban parte, los han echado y el caso está en los tribunales.  Vamos, que La vida de Brian parece un documental.

Si estas condiciones no cambian, si el PSOE no se pone las pilas y tira del carro de la izquierda, PP, CIUDADANOS y VOX, pueden estar tranquilos porque estarán en el Gobierno para rato, desmontando todo lo hecho en casi cuatro décadas y privatizando todo lo que  tengan a mano.