19 de julio de 2023

ÉTICA Y DECENCIA

 

En los sondeos de opinión para las próximas elecciones del día 23, se da un fenómeno extraordinario que pone en cuestión el concepto básico del sistema democrático. Éste se caracteriza porque la ciudadanía elija a quién le garantice que va a hacer las políticas que van a mejorar su calidad de vida. El Presidente Pedro Sánchez en su mandato ha mejorado la situación de la mayoría de la ciudadanía. En la pandemia que arrasó nuestra economía, los ERTES salvaron a millones de familias y empresas que tuvieron que quedarse inactivas. Con su gobierno ha habido una mejora ostensible de la economía, el crecimiento de un 47% del salario mínimo, la subida de las pensiones con arreglo al IPC, la ley de Reforma Laboral que ha creado cientos de miles de empleo de calidad y que permite a los jóvenes tener un futuro, las bajadas del IVA en productos básicos, el transporte gratis, las leyes de igualdad y hasta doscientas leyes que han mejorado sensiblemente la vida de la mayoría de los españoles y ensanchado sus derechos y libertades. Todo ello realizado en un contexto internacional adverso por la guerra de Ucrania. Un resultado eficaz y brillante, como no se había hecho con anterioridad. Si se cumpliera la lógica, los partidos de izquierda que han gobernado deberían arrasar en las urnas porque han demostrado que son una garantía para seguir avanzando en nuestro bienestar, que es el objetivo último de nuestro voto.

Sin embargo la mayoría de los sondeos de opinión dan como ganador al Partido Popular, que se ha opuesto a todos esos avances propuestos por el Gobierno de Pedro Sánchez. Lo ha desacreditado en la campaña más sucia y tramposa de la reciente democracia, usando las tácticas trumpistas de utilizar medias verdades, bulos y mentiras ampliamente difundidas por los medios de comunicación afines.

En la sociedad existen unas normas de comportamiento que son aceptadas por todos para regular nuestra convivencia. Básicamente se basan en el respeto, la utilización de la verdad, el razonamiento lógico y el bien común.

Ya sabemos que hay quién no respeta esas normas y altera esa convivencia, son los malhechores, delincuentes y mafiosos, los que utilizan procedimientos al margen de las leyes del bien común para conseguir sus objetivos. Carecen de un comportamiento recto y moral, es lo que la RAE define como ética. Los que cometen estos actos moralmente reprobables no tienen decencia, así lo define también la Academia.

Solo desde el terreno de la indecencia y la falta de ética se puede entender el comportamiento de esta derecha que se ha planteado como objetivo volver a su origen en un abrazo con los neofranquistas. Cuando se actúa de forma indecente todo cabe, fundamentalmente las mentiras como eje estructural de sus discursos. Es asombrosos el descaro con el que las mantienen incluso cuando se descubren y además con gestos chulescos.

En buena lógica democrática no se explica que un partido como el PP, que miente, insulta al adversario político y oculta sus propuestas pueda ser favorito para ganar unas elecciones. En el libro “Cómo mueren las democracias” se especifica que en la actualidad el retroceso de nuestro sistema de libertades empieza en las urnas y prosigue con un deterioro progresivo de derechos y libertades de la ciudadanía. Basta leer el programa electoral de VOX, con muchas posibilidades de gobernar España, para apreciar que ese fenómeno se puede producir, como lo ha hecho en Polonia, Hungría, Italia y Finlandia, por ahora. Aquí ya tenemos una muestra con las prohibiciones que han hecho en los lugares en los que gobiernan.

De ahí la importancia del voto el día 23 porque no nos jugamos una alternancia política, nos jugamos el cambio de un sistema político. Y el que nos anuncian ya lo padecimos los que somos mayores, conseguimos vencerlo con mucho sacrificio y no deseamos que lo sufran las generaciones que no lo conocieron. Por eso es preciso establecer un cordón sanitario democrático votando a quién nos ha demostrado con hechos su voluntad de mejorar nuestras vidas y mantener nuestros derechos y libertades.