SADECO
En un sistema democrático como el nuestro,cuando se ocupan cargos de responsabilidad política, se tiene la obligación de resolver los problemas de la ciudadanía, mejorar su situación y facilitar en todo lo posible la convivencia, en eso consiste la política, aunque ya se nos haya olvidado. Sin duda la derecha defiende y apuesta por privilegiar al sector privado en detrimento de lo público, de ahí su bajada de impuestos, para que le paguemos a las empresas privadas que nos prestan los servicios. Las políticas de izquierdas se basan en potenciar el sector público, como garantía, control, eficacia y asumiendo la responsabilidad directa de la prestación de los servicios esenciales. Hasta aquí lo conocido que conviene recordar.
Desde la llegada de la democracia al Ayuntamiento de Córdoba, los distintos gobiernos municipales, mayoritariamente de izquierdas, modernizaron la prestación de los servicios municipales en un proceso de descentralización, mediante la creación de empresas públicas municipales. Así se fueron constituyendo hasta siete empresas y organismos autónomos, que se unieron a la ya existente EMACSA, creada en la etapa predemocrática. La empresa de saneamiento SADECO fue de las primeras que se pusieron en funcionamiento y se hizo bajo mi mandato.
Entiendo que una de las principales obligaciones de un Ayuntamiento, para mi una de las más importantes, es mantener una imagen limpia y ordenada de la ciudad. De ahí la necesidad de volcar la atención y recursos en conseguir ese objetivo. Para alcanzarlo con la mayor eficacia creamos la empresa de saneamiento. Se le proporcionó el material necesario, personal, vehículos modernos, se hizo un nuevo vertedero, se dotó la ciudad de papeleras (el mismo modelo que había en la ciudad de París) y de un servicio eficaz de limpieza viaria, ademas de la recogida de enseres, tareas de desratización, etc. Se comenzó una labor de concienciación ciudadana y de educación en colegios, se editaron folletos y se hicieron programas específicos para crear una conciencia de que la ciudad debía estar limpia y mantenerla era tarea de todos. El resultado fue que tuvimos una ciudad cuya limpieza era resaltada por los visitantes en comparación con otras ciudades. Fuimos ejemplo y los empleados de su staf técnico fueron reclamados desde distintos lugares de España para explicar cómo lo estaban haciendo. Quedó demostrada fehacientemente que desde el sector público se puede hacer una gestión eficaz.
Ahora conocemos por los trabajadores que en los últimos siete años no se ha renovado el material, no se reparan los vehículos averiados y se contratan otros fuera de la empresa, que además no se limpian las calles por falta de personal, algunas presentado un aspecto penoso, las bolsas de basura amontonadas por la incapacidad de los contenedores. Todo ello dan una imagen de abandono impropia de una ciudad como Córdoba. Que en los últimos años haya habido cuatro gerentes en la empresa, denota una falta absoluta de dirección política.
A los que contribuimos a crear en el pasado esa imagen tan positiva de Córdoba, nos duele ver la situación que atraviesa SADECO y como consecuencia la imagen descuidada y sucia de la ciudad. Si la empresa ha funcionado eficazmente y ahora no lo hace solo puede ser debido a una mala gestión, consecuencia de una voluntad política para acabar con ella y privatizar el servicio en beneficio de alguna poderosa empresa que ya lo gestiona en otras ciudades.
Un servicio que se prestaba con eficacia y solvencia en beneficio de los ciudadanos, no se puede, no se debe, desmantelar por la aplicación de una ideología política. Si el mal servicio se debe solamente a la mala gestión, pido al Alcalde que intervenga directamente y si es preciso tome las riendas. Los cordobeses tenemos que recuperar la confianza en nuestra empresa de saneamiento y recuperar la imagen de una ciudad modelo.
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