La falta de ética del Partido Popular



Había expectación por conocer cuántos empleos perdería CAJASUR una vez que los nuevos propietarios, la BBK, se hicieran con su control. El interés estaba motivado tanto por conocer de una vez la dimensión del estrago que han causado los curas en pérdida de puestos de trabajo, como por compararla con la propuesta que había hecho UNICAJA con anterioridad cuando se negociaba su fusión. Conocidos los términos del acuerdo, los dirigentes de Aspromonte y el Presidente del PP se han apresurado a valorarlo como una buena noticia y un acuerdo muy positivo. En el acuerdo figuran las bajas de 668 trabajadores. Y tirando de archivo vemos que son 200 más que las propuestas por UNICAJA hace 8 meses. Naturalmente surge la duda ¿desde cuándo un acuerdo que aumenta 200 parados más es una buena noticia? Será que ahora el PP se alegra de que haya más parados, o bien que quieren disimular el tremendo error político que han cometido.

Yo creo que va a ser esto último, porque el año pasado se manifestaban por las calles de la ciudad en defensa de los puestos de trabajo de CAJASUR, en contra de la Junta, del acuerdo con UNICAJA y lucharon hasta conseguir romperlo. Y desde entonces hemos perdido CAJASUR y hay 668 empleos menos. Sus prejuicios ideológicos les llevaron a cometer este grave error. Y ahora ¿Cómo se convierte este desastre en un triunfo? Pues con mucho cinismo y con el convencimiento de que los ciudadanos somos idiotas y nos tragamos todo lo que nos digan.

Eso sí, hay que posicionarse con convicción, cómo si lo que se dice sea la verdad revelada por Dios. Y para imprimir firmeza se acompañan las mentiras con insultos, moda impuesta por la telebasura. Así, el Presidente del PP culpa a la Junta de Andalucía de todo lo que ha pasado, como si los curas del cabildo, a los que siempre apoyaron, no hubieran conducido la Caja a su desaparición. Y, por si no fuera bastante y para que no quede duda alguna, acusa a su Presidente de mentiroso. Lo dice sin mover una ceja, con desparpajo, para que nadie dude de que él dice la verdad.

En política existen distintas visiones de una situación, y distintas soluciones para resolver un problema. Eso es bueno porque refleja la pluralidad de la sociedad, y poder expresar esas discrepancias es la base de la democracia. Pero la raiz del envilecimiento político está en vender mentiras como si fueran verdades porque manifiesta el ansia por conseguir el poder a cualquier precio. Esa actitud pervierte la ética democrática y menosprecia a los ciudadanos. El Partido Popular en sus ansias de poder practica peligrosamente este tipo de actitudes que alejan a los ciudadanos de la política, como ponen de manifiesto los sondeos de opinión. Tal vez sea eso lo que pretenden.


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